Nuestras mochilas ergonómicas están diseñadas para portear a tu bebé a partir del momento en que logra sostener su cabecita por sí solo, lo que suele suceder entre los 4 y 5 meses, y acompaña el crecimiento hasta los 17 kg.
Antes de esa etapa, el porteo recomendado es el fular, que acompaña el inicio del vínculo piel con piel y brinda el sostén adecuado al recién nacido.
Cada producto tiene su momento. Respetar ese proceso también es cuidado.
La mochila puede utilizarse tanto para porteo frontal como a la espalda, asegurando siempre una postura ergonómica correcta, que respeta el desarrollo del bebé y protege el cuerpo de quien cuida.
Ergonomía que cuida a ambos cuerpos
El diseño distribuye el peso de forma equilibrada entre hombros, espalda y caderas, evitando sobrecargas y permitiendo portear con comodidad incluso durante períodos prolongados.
No se trata solo de llevar a un bebé.
Se trata de poder hacerlo en total comodidad.
Se adapta a distintas complexiones
Nuestras mochilas están pensadas para adaptarse a diferentes cuerpos, no a un único tipo de complexión.
Son completamente regulables y cómodas tanto para personas delgadas como para personas de contextura más robusta.
La medida máxima de cintura es de 138 cm, permitiendo un ajuste seguro y confortable para distintos cuerpos y estilos de uso.
Materiales premium, elegidos con criterio
Confeccionadas con una exclusiva combinación de 55% lino y 45% algodón orgánico, nuestras mochilas están hechas con materias primas nobles, respirables y de alta durabilidad.
Son frescas y livianas, incluso en climas cálidos, suaves con la piel sensible del bebé y resistentes al uso diario.
Cada material fue elegido pensando en el bienestar del bebé y en la comodidad de quien porta, haciendo de estas mochilas un producto premium y único en Uruguay.
Porteo que regula, conecta y acompaña la lactancia
El contacto cercano y continuo favorece el apego y ayuda al bebé a dormirse con mayor facilidad y a regularse cuando está cansado o sobreestimulado.
Este contacto físico constante también favorece la lactancia, ya que estimula la producción de leche y permite dar pecho con la mochi en uso.
El porteo acompaña la transición de la exterogestación: pasar de 9 meses en la panza a sentirse seguro, contenido y cerca del latido y el calor de quien cuida.
Fáciles de cuidar, pensadas para el uso real
Se pueden lavar a mano o en lavarropas con centrifugado suave, manteniendo la tela firme y en buen estado lavado tras lavado.
Ergonomía y apego, en cada paso juntos.